Cuál es el método más efectivo para dejar de fumar Destacado

No hay fórmulas mágicas, pero sí tratamientos que a base de constancia y voluntad pueden posibilitar que las personas abandonen el hábito. El acompañamiento también juega un rol fundamental

Por María Belén Gutierrez Sieiro (@Belengsieiro)

El tabaquismo sigue siendo un problema para la población. Se estima que en Argentina, afecta a 9 millones de personas, aunque en los últimos años se registró una merma en la prevalencia de consumo. De acuerdo con los resultados de la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo que se realizó el año pasado, los índices bajaron notablemente. Desde 2005, que fue el primer año que se llevó a cabo el relevamiento, hasta hoy, descendió un 25%. Y gracias a las leyes que prohíben fumar en lugares cerrados, la exposición al humo de tabaco ajeno en el hogar y en el trabajo también se redujo significativamente respecto a la edición anterior, que fue en 2015.

No hay fórmulas mágicas

Conocidas todas estas variables, la solución es una: dejar de fumar. Sin embargo, por más que sea fácil decirlo, lo verdaderamente complejo es llevarlo a la práctica. En ese proceso, pueden suceder dos cosas: que la persona abandone el hábito de un día para el otro y no lo retome más, o bien que lo deje de forma paulatina. En cualquier caso, es normal sufrir síntomas de abstinencia, tales como ansiedad, irritabilidad, perdida de concentración, alteraciones en el humor y en el peso.

“Cuando uno hace un tratamiento para dejar de fumar, hace una combinación de dos cosas: un tratamiento cognitivo conductual– que es ayudar a que la persona vaya cambiando sus pensamientos acerca del cigarrillo- que se combina con fármacos que están científicamente probados que puedan duplicar o triplicar las chances de tener éxito”, explicó a POPULAR el Dr. Guido Bergman, jefe de la clínica de Tabaquismo del Programa de Prevención Cardiovascular del ICBA. Además, el profesional desmitificó que la hipnosis, la acupuntura y el láser sean terapias efectivas en este procedimiento.

En cuanto a la abstinencia, una alternativa para paliarla es la nicotina terapéutica que hace que el cuerpo la siga procesando como si fuera la nicotina común pero sin ser adictiva ni tóxica. En este grupo se insertan los parches, los chicles, las pastillas y el spray. Y si bien es de venta libre, se recomienda hacerlo acompañado de un tratamiento profesional.

De acuerdo con los datos arrojados en la Encuesta Mundial de Tabaquismo en Adultos (EMTA) realizada en 2012, un 89,9% de fumadores que intentaron dejar el hábito en los últimos 12 meses o que estuvieron menos de 1 año sin fumar, hicieron el intento sin ayuda y recayeron.

Según cifras arrojadas por la Asociación Argentina de Tabacología (ASAT), en Argentina solo un 10% busca ayuda y de ese porcentaje solo un 2,5% consulta a un especialista a la hora de encarar el proceso.

¿Por qué el cigarrillo electrónico no es recomendable?

Los vaporizadores son aparatos cada vez más utilizados en Argentina. Si bien son muy fáciles de conseguir, la ANMAT los prohibió, dado que no está comprobado por ningún estudio que su utilización sea efectiva para dejar de fumar.

“Si por sus propios medios el paciente lo llega a usar- detalló el profesional- se le regula el uso y después se recomienda que lo deje. Porque lo que está demostrado es que aquellos que quieren dejar de fumar con el cigarrillo electrónico, terminan siendo fumadores duales, porque no dejan el electrónico pero vuelven a fumar cigarrillos comunes”.

Además le atribuye esta moda de consumo a las tabacaleras, que a través de estos aparatos captan clientes que, anteriormente, habían abandonado la rutina de fumar o bien que nunca habían probado y se iniciaron con este método.

Para Bergman, lo principal para no recaer en el tabaquismo es tener la intención de dejar el hábito- pero una intención seria- que se convierta en la motivación necesaria para encarar cualquier tratamiento.

“En cualquier caso, es muy importante el acompañamiento para que la persona se sienta confiada, para que teja una red de ayuda y vaya teniendo ciertas habilidades y estrategias coordinadas con el terapeuta, que va a ser quien le haga un seguimiento. Porque si no hay seguimiento, los pacientes recaen”, concluyó el profesional.

TE PUEDE INTERESAR:

Hipertensión: el 40 por ciento de los argentinos tiene presión alta

 

Please follow and like us:
50

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Compartí esta nota